SABER COMER

Lo que pareciera sencillo, y realmente es sencillo, se ha convertido en una pesadilla para el común, saber comer. Y es que con tanta alternativa en los supermercados compitiendo para que tú elijas por sabor, por practicidad, por precio, la calidad y la razón real por la cual debemos comer termina siendo invisible para nuestro día a día.

¿Para qué se come?, y ¿por qué se come? ¿Lo has pensado?

En realidad se come para saciar y satisfacer ciertas necesidades, sin reparar en la necesidad real. Dejar entrar los nutrientes al cuerpo para poder vivir. Pero, ¿cómo es que llegamos acá?

Hoy en día, en la cultura occidental se come por gusto, pasión, ansiedad, necesidad, insatisfacción, en fin, todo es un pretexto para comer. Se busca todo el tiempo a los especialistas para que nos digan cómo hacerlo, pero entre doctores, nutriólogos y health coaches nos estamos olvidando de algo principal, que es todo lo que el acto de comer involucra.

Comer es un acto de amor hacia uno mismo, buscar la forma de darle vida a nuestro templo, lo más sagrado que tenemos: nuestro cuerpo.

Así que hoy les comparto lo que para mí es esencial para llegar a tener este don del saber comer, que todos deberíamos de tener.

Puntos claves para que tú que me lees reflexiones.

Elige comida de verdad.

Evita productos que contengan jarabe de maíz rico en fructuosa y alimentos que tienen nombres de farmacia que no conozcas.

Evita productos que citen edulcorantes en sus tres primeros ingredientes (azúcar).

Evita los que tengan más de cinco ingredientes.

Evita irte por la etiqueta de enfrente, en la que se afirma que son saludables y evita los productos light.

Evita los que finjan ser lo que no son, la mantequilla de imitación, por ejemplo.

Compra en la zona de la periferia y aléjate del centro de los supermercados.

Come sólo alimentos que acabarán pudriéndose.

Come alimentos que puedas imaginar crudos o creciendo en el campo.

Siempre que puedas visita los mercados locales.

Come únicamente alimentos cocinados por seres humanos.

Si viene de una planta, usa la lógica, puedes comerlo si lo han fabricado en una planta, piénsalo.

Si te lo sirven por la ventanilla del coche, no es comida.

Si se llama igual en todos los idiomas, tampoco lo consumas.

Come, sobre todo, vegetales, en especial los que tienen hojas.

Considera a la carne, en caso de comerla, como una guarnición.

Somos lo que comen lo que comimos, ingiere animales que hayan comido y vivido bien.

Sé abierto a recibir nuevas propuestas, busca diversidad.

Mastica, come con tiempo, sentado y venera a tus alimentos y a quienes los hicieron posible.

Come alimentos que se hayan cultivado bien y en buenos suelos.

Estas recomendaciones y muchas más puedes encontrarlas en mi podcast en unaescueladecolores.com y en mis próximos cursos en video gratuitos. Agradezco a Editorial Grijalbo por hacerme llegar Saber comer de Michael Pollan, con quien me inspiré para este compartir.

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